El E-cochaski

Notas socioambientales del Perú (y allá)

El E-cochaski Nº 58 octubre 10, 2010

Filed under: Uncategorized — Raúl Chacón @ 1:05pm

Editorial. Historia (con la Southern Copper Corporation) de tres comunidades afectadas por la minería de Apurímac

En el editorial anterior señalamos que se viene en el país un nuevo boom minero, con énfasis en la sierra sur peruana (Ayacucho y Apurímac, además de Arequipa), lo cual implicará una serie de impactos socioambientales, que difícilmente serán todos positivos, a contracorriente del discurso oficial y empresarial. Uno de los protagonistas de ese boom es la empresa Southern Copper Corporation-SCC (antes Southern Perú Copper Corporation), perteneciente al Grupo México. Dicha minera tiene, en realidad, una larga historia en el Perú, habiendo sido creada en 1952 como subsidiaria del consorcio estadounidense ASARCO, que tenía el 52% de las acciones, siendo los otros socios Phelps Dodge Overseas Capital Corporation (16%), Marmon Group Inc (20.7%) y Newmont Mining Corporation (10.7%).

Si bien el nombre de la SCC sonó en los últimos meses en los medios nacionales y otras esferas públicas y privadas a causa del conflicto social, consulta vecina incluida, que despertó su proyecto Tía María en el distrito de Cocachacra, provincia de Islay, región de Arequipa, su historia está indesligablemente unida a sus operaciones mineras en Cuajone (Moquegua) y Toquepala (Tacna), así como metalúrgicas en Ilo (Moquegua). Sin embargo, en los últimos 15 años la SCC ha ido dejando un legado no menos polémico también en el distrito de Tapairihua, provincia de Aymaraes, Apurímac, a raíz de su proyecto Los Chancas. Proyecto de exploración que desde 1996 viene generando una serie de impactos en el anexo de Quichque y las comunidades vecinas de Tapairihua y Tiaparo. En principio, la empresa construyó carreteras de acceso, destruyendo tierras de cultivo y debilitando los suelos, lo cual provocó, durante las lluvias, derrumbes y deslizamientos que sepultaron al colegio primario, la capilla y viviendas de pobladores de Quichque. Ante los daños sufridos a su infraestructura, los pobladores del anexo le pidieron a la empresa una compensación, obteniendo sólo ofrecimientos de parte de aquella. Otro elemento de conflicto es que la empresa sólo empleaba a unos pocos lugareños, a los que hacía trabajar 12 horas, sin pagarles el salario completo, según denuncias locales.

En agosto del 2000, la empresa respondió negándose a indemnizar a Quichque por los daños, ofreciendo que le restituiría el agua recién en noviembre, pues esta era muy necesaria para su proyecto. A fines de setiembre, representantes de Quichque le informan a la empresa que sólo negociarían una compensación económica con ella por separado de las comunidades de Tapairihua y Tiaparo, con las que tenían un antiguo juicio de linderos. Entonces, la Asociación Centro Unión de Quichque, ubicada en Lima, pidió a la empresa, a nombre de su comunidad, lo siguiente: un pago global por daños de 500,000 dólares; la suspensión del proyecto minero Oso 4; la restitución del agua potable y de regadío del anexo, reparando o construyendo un nuevo reservorio; la interrupción de cualquier ruta de comunicación del asiento minero con el distrito de Tapairihua y el retiro del proceso judicial iniciado contra el representante de Quichque. El Ministerio de Energía y Minas (MEM) informó en setiembre del 2000 al Congreso de la República que carecía de información respecto a si la construcción de la carretera Huayllao-Quichque “que efectúa una empresa minera en Apurímac con fines de exploración y explotación de minerales, viene causando daños ecológicos” (Oficio No 434-2000-EM-SG-ST). Y acusó recibo de la carta del 25 de octubre de los dirigentes de la comunidad sobre su conflicto con la empresa minera. A fines de octubre del 2000, representantes de la comunidad se dirigen al director general de minería del MEM para denunciar los daños y abusos sufridos por parte de la empresa. Agregaron que ésta no les presentó un Estudio de Impacto Ambiental respecto al yacimiento en cuestión, que la carretera construida no contaba con la autorización correspondiente y que el verdadero titular del yacimiento no es una persona natural, como se consigna en el petitorio, sino la minera. Un representante comunal tramitó en febrero del 2001 la certificación por parte del destacamento de seguridad policial del Puente Antarumi-Aymaraes de los efectos adversos de la construcción de la carretera hacia la zona del proyecto minero, ocurridos en mayo del 2000. Poco después, representantes de la comunidad en Lima exigieron ante el MEM, el Ministerio de la Mujer y Promoción del Desarrollo, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Agricultura el inmediato retiro de la empresa de las tierras de la comunidad.

Por su parte, también en febrero, la presidenta de la comunidad de Tiaparo le escribió al coordinador regional del CORECAMI-Apurímac para denunciar las irregularidades cometidas en su zona por la empresa minera Southern Perú Cooper Corporation “Los Chancas de Apurímac”, afectando en especial a sus anexos Quichque y Flor de Huarancca. Precisó que la empresa instaló motobombas en los puquiales para llevar agua a las maquinarias de perforación, contaminando el agua que riega los pastos naturales, lo que causó la muerte de animales. Agregó que la empresa pretendía comprar a su antojo las tierras de los pobladores, bajo amenaza de acogerse a la Ley de servidumbre. El 12 de marzo del 2001, el alcalde de Tapairihua, solicitó ante el Juzgado Mixto de Abancay una medida cautelar que disponga la suspensión de los trabajos de exploración minera de la Southern en la zona del Huipani. Pidió eso “en tanto se resuelva el proceso de cancelación de la concesión e indemnización por daños y perjuicios y el cobro de frutos civiles que pretende interponer en forma y plazo de ley”. El 3 de abril se dictó la medida cautelar excepcional solicitada.

Sin embargo, un hecho que alteró por entonces la marcha de las cosas fue la extraña muerte de una comunera, durante la gresca entre las dos comunidades del 10 de abril, en la zona de Cruz Ccasa. Esa persona era casualmente una de las pocas que se oponía abiertamente a los abusos de la minera. Por si fuera poco, ambas comunidades se culparon entre sí de haber iniciado la agresión a la otra. La minera, según pobladores de Tiaparo, le habría proporcionado “hombres y conductores” a los de Tapairihua, a los que dejó pasar en vehículos por su control policial. Las autoridades de Tiaparo también se dirigieron al prefecto de Apurímac para pedirle garantías personales y comunales a favor de los tiaparinos, acusando a los de Tapairihua de querer invadir sus tierras, en el contexto de un juicio de linderos. Por su parte, ese mismo mes, el presidente de Tapairihua le comunicó a la Asociación de Residentes Tapairihuinos de Lima que ellos actuaron a fin de recuperar una cosecha de papas robada por los de Tiaparo, cuya respuesta fue el ataque con piedras y balas.

Este año, algunos hechos actualizaron los hechos relatados arriba. En primer lugar, el 17 de enero Tapairihua convocó a un paro de 24 horas, acatado por todos los pueblos de la cuenca media y baja del río Antabamba, obligando a la empresa a dialogar con las autoridades y dirigentes comunales. Sin embargo, en marzo, justo cuando Tiaparo y Tapairihua trataban de resolver sus antiguas diferencias y enfrentar juntas a la minera, la justicia apurimeña resolvió el derecho de posesión de tierras a favor de Tiaparo, reviviendo las viejas rencillas entre ambos pueblos. Debido a que Tapairihua apeló, actualmente el caso está en la Corte Suprema. Por ello, no fue aprovechada la publicación, en abril, de un estudio de calidad hídrica efectuado por la Dirección de Ecología y Protección Ambiental de la Dirección Regional de Salud de Apurímac. Estudio que halló metales como hierro, cobre, plomo y cadmio en los principales afluentes y cuerpos de agua de las comunidades de Tiaparo y Tapairihua, contiguos a la zona del proyecto Los Chancas. Más bien, la empresa modificó su estrategia de relacionamiento comunitario, con un nuevo equipo de profesionales, que tienen ascendencia en la zona por haber sido funcionarios de la desaparecida Corporación de Desarrollo (CORDE). Por último, a principios de mes, a través de algunos medios capitalinos, se conoció que la SCC terminará el estudio de factibilidad o viabilidad para su proyecto de cobre y molibdeno Los Chancas a principios de 2011, y que desarrollarlo representará una inversión de 1,200 millones de dólares, estando programado su inicio en el 2013. Sin olvidar que el año pasado la empresa anunció que está evaluando dos proyectos de centrales hidroeléctricas, uno en Arequipa y otro en Apurímac. De modo que mientras las comunidades afectadas se enfrentan entre sí, la empresa sigue avanzando, con estrategias y metas claras, además de un entorno político regional favorable, tras la victoria del nuevo presidente regional, Elías Segovia, un hombre proveniente del círculo fujimorista. Esperemos que la Mesa de Minería y Desarrollo Regional de Apurimac, a través de su intervención empoderante en la zona, logre revertir paulatinamente la división intercomunal.

Raúl Chacón Pagán, con la colaboración de Paul Pilco


1.MINEROS MARCHARÁN AL CONGRESO ESTE LUNES 11

Medida. Piden reinicio de operaciones de DRP.  También exigen se promulgue la Ley Minera y el reparto de las utilidades entre los trabajadores.

07.10.2010 | La Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos del Perú marchará, este lunes 11 de octubre, al Congreso de la República, con la finalidad de exigir la promulgación de la Ley Minera, el reparto de utilidades del sector entre todos los trabajadores y el reinicio de las operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya, Doe Run Perú (DRP)

Roiberto Guzmán, secretario general del Sindicato de Trabajadores metalúrgicos de La Oroya, informó a La República que ayer los trabajadores de DRP se reunieron para ratificar su presencia en la movilización.

“A nivel nacional marcharemos miles de mineros. En Lima nuestra movilización será desde la Plaza Bolognesi  hacia el Congreso de la República a partir de las 9 de la mañana”, manifestó.

El dirigente indicó que los trabajadores de DRP están haciendo las coordinaciones respectivas para el traslado de la población de La Oroya, quienes también serán partícipes de esta marcha.

Tomado de:
http://larepublica.pe/archive/all/larepublica/20101007/15/pagina/14


2. PROYECTO OLMOS NO ES PARA TODOS LOS AGRICULTORES
Por Vanessa Ochoa

Irrigación. Precio de subasta de lotes es muy alto. Los expertos sostienen que el objetivo final es beneficiar a las grandes empresas. El agricultor lambayecano perderá.

08.10.2010 | Vuelven las críticas entorno al Proyecto Olmos.  Expertos en este asunto inciden en la desventaja de la puesta en marcha de la obra de irrigación que a claras luces tiene como objetivo favorecer a la empresa privada y dejar en desventaja a los pequeños agricultores.

Jaime Escobedo, abogado del Centro Peruano de Estudios Sociales (Cepes), explica que la negociación hecha entre el Gobierno Regional de Lambayeque (GRL) y la empresa H2Olmos, subsidiaria de Odebrecht, no implica una equidad, ello porque por cada dólar que obtenga el GRL, por la subasta de tierras, H2Olmos recibirá US$ 6.

“Según establece el contrato se subastarán 38 mil hectáreas a US$ 4,250 como precio base, de allí, la subsidiaria de Odebrecht recibirá US$ 3,645 y el GRL solo US$ 650. En síntesis, Lambayeque recibirá US$  23 millones frente a los US$ 139 que recibe la empresa”, sostiene.

Espacio excesivo
Pero eso no es todo. Otro punto en cuestión es el límite de la tierra. Y es que cada lote a ser subastado es de mil hectáreas, una extensión excesivamente grande que, si se hace la comparación, hace la extensión de los distritos de Jesús María y Pueblo Libre juntos. A esto hay que añadir el excesivo precio que un pequeño agricultor no alcanzará a pagar.

“El que quiera invertir tendrá que pagar más de US$ 2 millones, ¿de dónde puede sacar un pequeño agricultor un monto así”, preguntó Fernando Eguren, presidente de Cepes, indicando que una de las empresas que serían beneficiadas con este negocio es el Grupo Gloria.

Cabe indicar que en el proyecto original no se hablaba de la venta de tierras, sino que Olmos se financiaba con el uso del agua y la venta de energía eléctrica. Esto surge a raíz de la participación del sector privado.

Puede repetirse la situación
Estos problemas fueron detectados por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que ya proyectó que el GRL recuperaría la inversión integral del proyecto en 55 años. “El propio MEF ha recomendado al GRL que para la concesión de los remanentes de terrenos se implemente un proceso amplio con postores internacionales”, señaló Escobedo.

Tomado de:
http://larepublica.pe/archive/all/larepublica/20101008/15/node/293429/todos/14

 

3. LO QUE NOS IMPORTA ES QUE NOS GARANTICEN EL AGUA
Por Catherine Meza

06.10.2010 | Eloy Chancayauri Pezo, alcalde de la Municipalidad Provincial de Espinar, de visita en Lima, da a conocer sus pedidos en relación al Proyecto Majes Siguas II.

¿Cuál es el motivo de la oposición al Proyecto Majes Siguas II?
Nosotros no nos oponemos al proyecto, lo que queremos es que nos garanticen el caudal histórico ecológico de la cuenca del Apurímac, de 3.8 m3. Sólo exigimos eso. De hacerse la represa sólo nos dejarían 1.8 m3. de agua, que no alcanzaría para el consumo humano y sería insuficiente para las actividades agropecuarias. Ese es el motivo de nuestro reclamo.

¿Este proyecto sólo beneficiaría a Arequipa?

Las aguas se van a trasvasar a la cuenca del Colca, y con ello se generarán dos hidroeléctricas que servirán para generar energía y aprovechar la irrigación de sus terrenos. Eso no nos importa, lo que nos importa es que nos garanticen el agua. Como le digo, no nos estamos oponiendo, sólo que es necesario ver ciertos factores técnicos, para que nos demuestren que no nos quedaremos sin agua.

¿Cómo se viene manejando el tema desde la región Arequipa?

Arequipa quiere que sí o sí se firme el contrato, es por eso nuestra preocupación. Queremos alertar que no se firme el contrato sino que se respete la sentencia del Juzgado Mixto de Wanchaq en donde dice que ProInversión no debe firmar el contrato y debe suspender la ejecución del proyecto, hasta que se cumpla la sentencia inicial que indica que se hagan los dos estudios de balance hídrico y de impacto ambiental. Queremos que se respete esta sentencia.

¿Qué esperan de su visita a Lima?

Hemos venido en son de prevención porque existe desconfianza de nuestra parte en que el gobierno realice la firma del contrato con la empresa ganadora. Si esto sucede sería un error político del gobierno. Para ello, estamos proponiendo una mesa de diálogo con el Ministro de la Producción, Jorge Villasante, que iniciaría sus conversaciones el día lunes 11 en la provincia de Espinar.

¿Estas medidas de negociación con el gobierno han sido coordinadas con las organizaciones sociales de Espinar?

Sí, en principio estas medidas le competen a la sociedad civil. Han sido coordinadas con el Frente Único de Defensa, a través del Comité de Lucha y otras organizaciones. Por nuestra parte, lo que hemos hecho es hacer prevalecer el aspecto legal. Hemos judicializado varios asuntos. Las medidas de fuerza no nos competen a nosotros sino a la sociedad civil.

Tomado de:
http://noticiasser.pe/06/10/2010/entrevista/queremos-que-nos-garanticen-el-agua

 

5. VERTIDO DE PETRÓLEO CONTAMINA RÍO QUE ABASTECE A 11 COMUNIDADES PERUANAS
Por
Natasha Pitts

Un nuevo derrame de petróleo en el río Corrientes está perjudicando la vida de 11 comunidades peruanas de Villa Trompeteros. El incidente ocurrió en la madrugada del día 24 y fue fruto de la rotura de una válvula en la base de la empresa Pluspetrol. Cinco días después, nadie se dirigió a las comunidades para responsabilizarse o explicar la gravedad del problema.

30.09.2010 | A las 3h de la mañana del día viernes 24, habitantes de Villa Trompeteros fueron sorprendidos por manchas de petróleo en el río que abastece agua y alimento a 11 comunidades. La sorpresa no fue tan grande, ya que el río constantemente es víctima de derrames de petróleo por parte de la reincidente Pluspetrol.

Al buscar explicaciones, la población escuchó de la empresa petrolera que fueron sólo tres barriles los que se vertieron y contaminaron el río. El desprecio mostrado por el problema, así como la connivencia de las autoridades de la provincia de Loreto, que sólo repitieron los datos difundidos por la petrolera, causaron movilización e indignación.

Según informaciones de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) que, junto con la Federación de Comunidades Nativas del río Corrientes (Feconaco), denunció el caso y hasta el momento no fue determinada a ciencia cierta la cantidad de barriles de petróleo crudo que contaminó el río. Sin embargo, de acuerdo con denuncias de la población, la cantidad fue superior a la divulgada por la Pluspetrol, ya que la mancha de petróleo tiene de 15 a 20 km de extensión.

Las comunidades peruanas están siendo ampliamente afectadas, pues el río Corrientes es fuente de agua y alimentos. Con el derrame, está faltando agua para beber. Los que intentaron matar la sed con el agua contaminada están sufriendo las consecuencias de una posible intoxicación con varias manchas en el cuerpo.

Miembros de la Defensoría del Pueblo y del organismo supervisor Osinergmin visitaron la región el viernes (24) para constatar las dimensiones del derrame y después se instalaron en la base de la empresa para pedir explicaciones.

Las comunidades afectadas por el estrago provocado por la Pluspetrol piden que, de inmediato, las autoridades provinciales y regionales se pronuncien sobre el caso, investiguen y castiguen a los responsables. No es la primera vez que ocurre un derrame de petróleo en el río Corrientes, pero siempre se espera que sea el último.

Según informaciones de la Feconaco, solamente durante el año de 2009 se registraron en el río Corrientes 16 derrames de petróleo, de los cuales, diez se consideran de grandes proporciones. Todos fueron de responsabilidad de la Pluspetrol Norte. En 2008, el número fue todavía mayor: 18 vertidos perjudicaron la vida y la salud de parte de la población peruana y dañaron el medio ambiente. Los perjuicios causados por el petróleo volcado en el río fueron filmados, fotografiados y detallados en informes. Incluso así las comunidades continúan sin recibir explicaciones o reparaciones.

El 19 de junio de este año, la Pluspetrol Norte, filial de la petrolera argentina Pluspetrol, fue responsable de otro gran derrame, esta vez en el río Marañon. Se estima que cerca de 400 barriles de 159 litros se hayan vertido y contaminado las aguas del río. Más de cuatro mil habitantes de la Amazonia peruana, distribuidos en 28 comunidades ribereñas, fueron afectados por el incidente.

Traducción: Daniel Barrantes

Tomado de:
http://www.ecoportal.net/content/view/full/95803

 

6. HIDROELÉCTRICA DEL INAMBARI: UNA MIRADA DESDE ABAJO
Por Francisco Lewis – Universidad de Edimburgo

06.10.2010 | En el 2008, poco después de la suscripción del Convenio de Integración Energética entre el Perú y Brasil, se dio inicio a los estudios para la construcción del megaproyecto de la hidroeléctrica del Inambari. Ubicada en la confluencia de los departamentos de Cusco, Puno y Madre de Dios, la hidroeléctrica inundará alrededor de 20,000 hectáreas y se estima que el número de desplazados será entre 3,200 y 8,000 pobladores. La empresa brasilera EGASUR es la encargada de su construcción y de los estudios de factibilidad requeridos.

En agosto de este año hice un viaje a la cuenca del Inambari para investigar las percepciones sociales de los pobladores en torno al megaproyecto. Lo que encontré fue una oposición masiva a la construcción de la hidroeléctrica, además de un desconcierto generalizado de la población frente a la indiferencia que muestra el gobierno nacional ante sus opiniones. En realidad, resulta francamente inexplicable que hasta la fecha no se hayan establecido los mecanismos necesarios de diálogo y de concertación entre los tres actores principales: los pobladores, EGASUR y el Estado peruano.

Quizás el problema de base esté en el discurso autoritario del gobierno actual que tiende a categorizar el mundo social dentro de oposiciones binarias según las cuales o se asume una posición de progreso y apertura a la inversión o de estancamiento y cierre a la misma en lo que sería una nueva versión de la tradicional oposición sarmentina de civilización o barbarie. De acuerdo a esta lógica, quienes se oponen a la construcción de la hidroeléctrica son simplemente perros del hortelano y poco importan los matices que esgriman en sus apenas audibles argumentos.

Sin embargo, desde el otro lado, los profundos trastornos sociales que en años recientes han transformado el rostro de las poblaciones de la zona –a los que me referiré más abajo- son percibidos como el funesto resultado de una imposición tras otra de las políticas del gobierno nacional. El resultado de ello es una cultura de desconfianza y temor, frente a un futuro de políticas neoliberales impositivas en las que parecería quedar poco espacio para el diálogo y la negociación entre las partes.

Coca y carreteras
Recordemos que en el 2004 el Estado decretó la erradicación de los cultivos de hoja coca. Para aquellos que en la cuenca dependían de la hoja de coca para sobrevivir, los resultados fueron desastrosos. No es raro que en sus testimonios algunos pobladores recuerden la imagen ominosa de unos helicópteros que sobrevolaban sus chacras, diseminando semillas de hongos que al poco tiempo se habrían devorado sus cultivos de coca. Para algunos aquello representó el principio del fin, el anuncio de una catástrofe mayor que todavía entonces no podían vislumbrar.

Al poco tiempo, y cuando todavía no se habían repuesto de las pérdidas en la economía familiar, se inició la construcción del tramo IV de la carretera Interoceánica Sur que atravesaría la mayor parte de las poblaciones de la cuenca. A cargo de su construcción estaba la empresa brasilera INTERSUR. Los pobladores no tardarían en comprender que la nueva carretera representaba la oportunidad de trabajo y de desarrollo económico que desde hacía tiempo estaban esperando, por lo que muy pronto aquella se convirtió en el símbolo de un futuro con oportunidades para la zona.

Es importante subrayar que la sección Puerto Maldonado-Azángaro de la carretera fue construida por la demanda de los pobladores, quienes exigieron al Estado la inclusión de su zona en el proyecto. Ello representó una victoria de resonancias épicas para los puneños porque habían logrado que el gobierno hiciera algo insólito: que los escuchara y que tomara en cuenta sus demandas.

Sin embargo, la carretera tiene también su lado oscuro. En el proceso de su construcción muchos han perdido partes de sus chacras, mientras que otros han sido desplazados de sus casas. Y son muy pocos los que han recibido la compensación por parte del Ministerio de Transporte, prometida por INTERSUR por los daños y pérdidas incurridos. En algunos pocos casos, los más afortunados han recibido una suma bastante menor a la anunciada. En este panorama de inestabilidad y zozobra cotidianos, la desconfianza hacia el Estado se ha extendido para incluir también al extranjero, al forastero, cuya presencia se siente amenazante, provocadora incluso.

Lo que faltaba: una represa
El caso de Carlos C. es elocuente. Hasta hace seis años, él y su familia vivían exclusivamente del cultivo de la coca por lo que tras la erradicación forzosa, sus hijos tuvieron que dejar el colegio y dedicarse a trabajar. Cuando poco después se inició la construcción de la carretera,  le informaron a Carlos que el sector de Cuesta Blanca donde él y cincuenta vecinos vivían, tendría que ser reubicado para la construcción de un puente. A pesar del estrés y la fatiga del desplazamiento y de la ausencia de garantías de compensación por parte del Estado, Carlos se entregó optimista a la faena pensando en las ventajas que la gran carretera Interoceánica supondría para él y para el resto del pueblo.

Pero lo que ni él ni sus vecinos podían saber entonces es que pocos meses después se anunciaría un nuevo proyecto, la hidroeléctrica del Inambari, que amenazaría con desplazarlo una vez más para volverlo a perder todo. Lo peor era que de un plumazo se esfumaban sus nuevos sueños de vivir al lado de la carretera. Porque lo cierto es que si se construye la hidroeléctrica, además de inundarse las viviendas de la zona, también se inundarán los 60 kilómetros del tramo de la carretera que atraviesa la cuenca media del Inambari; y con ello, aquel símbolo de esperanza que representa la carretera quedará sepultado para siempre junto con su nueva chacra y su nueva vivienda.

Demás está decir que EGASUR, al igual que INTERSUR antes que ellos, se ha comprometido a compensar y reparar a los damnificados, reconstruyendo sus casas al lado de la nueva ruta. Pero ahora Carlos y sus vecinos dudan de estas promesas. Si el Estado no garantiza el cumplimiento de estos procesos, ni el respeto a los derechos de los ciudadanos, y si son las empresas las que definen las reglas del juego en la zona, ¿por qué la gente confiaría en nuevas promesas?

No a Inambari
El NO de los pobladores a los planes de construir la represa ha sido contundente y sólido. Las pintas gritan su ‘No al Inambari’ desde cerros, paredes, autos y carteles a lo largo de toda la cuenca.

La invasión de un primer ejército de empleados y trabajadores de INTERSUR, unida ahora al de EGASUR, ha generado una profunda desconfianza entre los pobladores ante cualquier foráneo. En este contexto cualquier visitante o viajero resulta siendo un agente secreto en potencia. Muchos, por ejemplo, dudaban de mis intenciones y pensaban que los resultados del estudio para mi tesis serían usados como pábulo para sus “adversarios brasileros”, optando muchas veces por guardar distancia.

Lo que debe quedar claro es que esta actitud de desconfianza y temor, lejos de ser representativa del supuesto atraso e irracionalidad del ‘perro del hortelano’, tiene una lógica incuestionable dentro de la historia local reciente. Después de una cadena de intervenciones desordenadas en las que el Estado evita asumir sus responsabilidades fiscalizadoras, tiene mucho sentido sospechar de los que vienen de afuera de la cuenca. Porque lo cierto es que quienes erradicaron los cultivos de coca primero, y quienes causaron el caos y el desconcierto de los desplazamientos posteriores, fueron agencias del Estado y sus contratistas INTERSUR y, ahora, EGASUR ¿Cómo se puede esperar entonces que los pobladores no sientan nada sino una desconfianza profunda frente a quienes no conocen?

Lo que resulta milagroso es que esa mezcla tóxica de tensión, miedo y desconfianza que se respira tan densamente en los asentamientos de la zona no haya explosionado todavía. Muchos están dispuestos a enfrentarse, aún violentamente si fuera necesario, para defender lo que les queda. “Aquí no queremos un segundo Baguazo, pero tampoco retrocederemos si no nos dan ninguna alternativa”, dice Carlos preocupado y haciendo eco de la diversidad de voces que pude recoger. En esta, como en otras ocasiones, la política estatal parece ser la de dejar que el descontento se siga acumulando hasta que llegue el momento de su inevitable estallido. ¿Acaso los oídos sordos del gobierno a los clamores para que se establezcan mecanismos de un necesario diálogo no sea sino una estrategia para que en efecto una nueva Bagua vuelva a levantar su horrible cabeza? Es una posibilidad que, en todo caso, quedará abierta hasta que el gobierno demuestre lo contrario.

Tomado de:
http://noticiasser.pe/06/10/2010/informe/la-polemica-de-la-hidroelectrica-del-inambari-una-mirada-desde-abajo

7. DETENER LOS ABUSOS DE LAS EMPRESAS MINERAS CANADIENSES MÁS ALLÁ DE NUESTRAS FRONTERAS
Por
José Luis Abarca Montejo

El pueblo de Chicomuselo, Chiapas, México vive de la tierra. La tierra y la población se ven amenazadas por el comportamiento irresponsable de las empresas mineras canadienses, algo que Canadá puede ayudar a controlar a través de nuevas leyes bill c-300 y bill c-354, ahora ante la Cámara de los diputados. El proyecto de ley C-300 ofrece una oportunidad de Canadá para reducir la colusión de las empresas canadienses en la vulneración de los derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad corruptas, como en el caso de mi padre.

  • En julio de 2009, recibió amenazas de muerte de la empresa.
  • En agosto 2009 fue detenido por varios hombres armados y lo detuvieron durante nueve días. Lo detuvieron por falsas acusaciones que la empresa minera blackfire había inventado en su contra para intimidarlo. Luego fue liberado, pero no dejó de hablar.
  • El 27 de noviembre de 2009, Mariano Abarca fue asesinado a balazos frente a su casa por trabajadores de la empresa minera.

El proyecto de ley ha recibido un fuerte apoyo de la sociedad civil canadiense e internacional, incluidas las organizaciones ecuménicas, sindicatos, ambientalistas y organizaciones de derechos humanos, académicos, y por un número cada vez mayor de ciudadanos y pueblos afectados. Los funcionarios gubernamentales de varios países donde las empresas mineras canadienses dominan, también han aprobado la legislación.

El mensaje de mi padre necesita ser escuchado. Su objetivo de detener los abusos de empresas mineras canadienses se puede avanzar por el paso del proyecto de ley C-300, que se enfrentará a una votación en la Cámara de los diputados de Canadá en octubre. El proyecto de Ley C300 es un paso modesto pero decisivo hacia la rendición de cuentas de las empresas. La ley negaría o exigiría la retirada del apoyo del gobierno canadiense para las empresas de explotación minera canadiense, el petróleo y el gas cuyas acciones han demostrado ser incompatibles con las mejores prácticas internacionales y con los compromisos de Canadá a las normas internacionales de derechos humanos.

Es mi sincera esperanza de que los parlamentarios de Canadá respecten a la memoria de mi padre, y a otros como él que han sufrido y muerto, con su voto para garantizar que las compañías extractivas canadienses que operan en México y otros países están sujetas a las mismas normas que en Canadá.

José Luis Abarca Montejo – Coordinador de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (Chicomuselo – Chiapas, México), Abogado Mexicano, de visita en Canadá del 24 hasta el 30 de septiembre 2010.

Tomado de:
http://ecoportal.net/content/view/full/95882

 

8. ARRANCAN HOY MOVILIZACIONES MUNDIALES CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

“Convocada por los ministerios de Relaciones Exteriores, Educación, Medio Ambiente, Salud y Defensa Civil, junto a la Liga de Defensa del Medio Ambiente y la Red Nacional de Voluntarios Ambientalistas, la Campaña Global contra el Cambio Climático – CGCCC que se llevará a cabo este viernes primero de octubre constituye el arranque de las movilizaciones mundiales frente al cambio climático”, aseguró hoy Edwin Alvarado, Coordinador Nacional de Lidema.

01.10.2010 | Alvarado Convocó a la ciudadanía a sumarse a esta protesta que, desde los 9 departamentos, tratará de influir en la COP 16, en Cancún, cuando 192 países de Naciones Unidas se reúnan para definir políticas públicas mundiales.

Movilización en el país
“En La Paz, la marcha de la CGCCC arribará al parque urbano central, desde la avenida Camacho, sector inicio de las alasitas, y desde el inicio del Parque Laikacota, donde se irán reuniendo los participantes, para marchar pequeños tramos con el objetivo de no perjudicar a la ciudadanía paceña”, informó Mayra Terán, Consultora para el proyecto Aire Limpio.

“El alto estará presente en la CGCCC con dos marchas que se desarrollarán por la mañana y por la tarde, partiendo de la UPEA para arribar en la avenida 6 de marzo, aseguró Luis Aliaga, consultor del proyecto Aire Limpio de Misión Alianza Noruega y Swisscontact.

“Comunarios de Charahuayt’u – Viacha también partirán hacia el centro de Viacha para unirse a una movilización de un millar de comunarios y habitantes preocupados por el cambio climático, aseguró Roberto Ayala, promotor de ecoclubes La Paz.

“En Oruro el recorrido iniciará en el parque de la Unión para concluir en la Avenida Cívica”, informó por su parte Iris Flores, Consultora del proyecto Aire Limpio de Oruro que ejecuta Caritas.

“En Cochabamba, la CGCC movilizará a ciudadanos de los municipios de Cercado, Vinto y Tiquipaya. Este mismo primero de octubre inician las forestaciones con el propósito de contribuir a la mitigación del cambio climático. La marcha partirá en Cercado desde Valle Hermoso, para llegar a la Laguna Alalay, donde se realizará la Forestación con plantas nativas. Otra actividad se desarrollará simultáneamente en el cerro San Pedro, en tanto que en el municipio de Tiquipaya se realizará la marcha y posterior forestación en el parque Metropolitano Qhora, y en Vinto se movilizará a la población en el centro de la ciudad”, informó Susana Alcaraz, Coordinadora Departamental de Lidema en esa ciudad.

“En Tarija se movilizarán como 62 organizaciones e instituciones, que reforestarán las áreas verde del Guadalquivir y los colegios”, reportó Sandra del Valle, coordinadora departamental de Lidema en Tarija.

“En sucre la movilización partirá desde la escalinata Eduardo Abaroa hasta la ex estación. Igualmente la Campaña Global contra el Cambio Climático dará inicio a la forestación en el barrio San Martín y otras zonas de la ciudad”, informó René Arancibia, coordinador departamental de Lidema en Chuquisaca.

“En la ciudad de Santa Cruz se congregarán alrededor de 198 organizaciones e instituciones que, además de marchar desde el segundo anillo de la avenida Santa Cruz hasta el primer anillo de la avenida Argentina, realizarán la forestación desde el primer al cuarto anillo de la doble vía La Guardia; pero además se movilizarán los municipios de La Guardia y Montero”, informó Maribel Pérez, consultora para el Proyecto Aire Limpio.

“En Cobija la movilización de la CGCCC partirá de la Plazuela Umber Terrazas hasta el Carretón. Se espera también la participación de siete organizaciones de Brasileia”, informó Pamela Graverolle, coordinadora departamental de Lidema en Pando.

“En el Beni vamos a dar una sorpresa en la movilización, porque tenemos un equipo comprometido de voluntarios ambientalistas apoyados por Lidema”, aseguró por su parte Celia Pérez, Coordinadora departamental de esa institución.

“En Villa Montes esperamos 39 instituciones y organizaciones que van a movilizarse desde la plaza Cívica hacia la plaza 24 de julio, donde esperamos a cerca de 3 mil personas lideradas por la gobernación autónoma regional”, aseguró Grover Guzmán. www.ecoportal.net

Tomado de:
http://ecoportal.net/content/view/full/95822

 

9. EL SISTEMA DE TRANSACCIÓN DE FORZANTES (DEL BALANCE DE LA RADIACIÓN TERRESTRE Y EL CLIMA): EN   NEGOCIACIONES Y RESPONSABILIDADES ACUMULADAS HUMANAS  X EVOLUCIÓN CATASTRÓFICA DEL TIEMPO
Por Ramiro Valdivia  Herrera

El contexto físico y el balance de radiación del planeta
La “constante solar” es un número promedio que representa la radiación solar expresada como energía por unidad de tiempo proveniente del Sol, y expresada como potencia  de las ondas electromagnéticas solares  por unidad de superficie, al tope de la atmósfera.  Por antonomasia podríamos definir la “constante terrestre”  como la energía promedio cedida o radiada por la Tierra. Cuando se diferencia estas 2 cantidades se obtiene el desbalance radiativo neto, hoy IPCC ~1.6 W/m2 = 1.6 MW/km2 una cantidad sensible de energía que queda atrapada en la Tierra cada s, y que representa el forzamiento neto humano actual.

Este delicado desbalance entre la energía del espacio exterior y la propia del planeta, hace que la solución de fluidos en la atmósfera tienda a otro estado de equilibrio, a fin de reducir dicha diferencia, de ahí que se aceleren cambios en sistemas tradicionalmente, en las escala de tiempos humana, estables o estacionarios, recurrentes, incrementando los eventos extremos por la tendencia al aumento de temperatura, o energía cinética promedio del sistema.

Los distintos componentes del espectro de ondas de la radiación solar, UV, IR, OC, OL, radio, visible, tienen distinto comportamiento al interactuar con la atmósfera y el planeta tierra. Es de observar que la radiación puede ser trasmitida, absorbida o dispersada por los elementos en la atmósfera, por ejemplo la capa de ozono, O3 estratosférica, blinda a la superficie de los componentes intensos del Ultra violeta solar, absorbiéndolo. El Infra Rojo solar penetra fácilmente la atmósfera con cielos despejados, la radiación que alcance la superficie puede ser absorbida o reflejada; la parte de la radiación que es absorbida  decae mayormente en la onda larga o infrarrojo, en proporción que depende de las propiedades de la superficie; la generación de una reacción química para la formación de clorofila mediante la fotosíntesis, absorbe la radiación solar convirtiéndola y almacenándola en compuestos orgánicos en selvas; la RS al ser absorbida por una roca, prácticamente toda es devuelta a la atmósfera como IR. Las nubes reflejan una proporción mayor se comportan como cuerpos negros ideales en el IR.  Los glaciares igualmente y en mucho mayor proporción, influyendo además sobre su entorno cuanto que su desaparición influirá en la cualidad del agua colectada, de nieve a lluvia, y por tanto la energía de los procesos o nubosidad precipitante promedio. Los humedales jugarán un rol alterado al ir desapareciendo.

Otros componentes propios de la actividad humana confluyen en el escenario atmosférico, todo tipo de componentes órgano volátiles, y aerosoles de todo tamaño producto de la minería o la polución por quemas urbanas o rurales, más tizne o carbón negro;  mayores contenidos de cantidad de agua atmosférica por mayores aumentos relativos de temperaturas locales y presencia de eventos atmosféricos des-localizados. Cada uno actúa en los rangos de longitud de onda que su composición ordena, y en todo el aumento de entropía resultante contribuye al incremento de la onda larga resultante de ~1.6MW/Km2.

Adicionalmente, al ritmo del consumo humano actual, la capacidad de regeneración orgánica de la tierra en un año viene retrocediendo y hoy se agota con la tercera semana de agosto, y ahí empezamos a ir consumiendo stock-reservas, lo que no es sostenible  para el planeta con habitantes ~7000 millones, con eventos agresivos que afectan a la mayoría del 63% global de gente con escasos recursos, pobres en el siglo XXI.010

Hoy se entiende casi bien estos procesos que han llevado al desbalance radiativo terrestre  respecto a una situación sin la presencia del hombre industrial, donde la capacidad de regeneración cíclica de los ecosistemas naturales mantenía un equilibrio estacionario del clima, perturbado ahora principalmente por el entrampamiento de la longitud de onda larga, IR, en la atmósfera debido a la presencia del exceso de gases invernadero (CO2, CH4, NO2, etc.) antropogénicos o  generados por  la humanidad, que hoy fuerza una degradación de los ecosistemas: glaciares, de humedales, de pastos de montaña, boscosos, selvas, forzando la migración y/o desaparición de especies, reduciendo la biodiversidad a tasas alarmantes, fenómenos que refuerzan el cambio del clima localmente.

Ciertamente la percepción de estas aserciones científicamente comprobables, era diferente por habitantes de la ciudad de aquella percibida por gente rural. A los primeros, rodeados de muros y tecnología urbana parecía no afectarlos, los segundos más expuestos veían afectados sus medios de vida de manera directa, regímenes de precipitación alterados, menos agua,  ondas de calor y frío alternantes, vientos huracanados,  hoy la crudeza de las inundaciones y olas de calor alcanza ambas.

La Responsabilidad Histórica Acumulada y la Deuda Ecológica Global, diferenciadas
Estas circunstancias de un cambio climático peligroso ad portas de alcanzar +1° C un grado centígrado en exceso, respecto de una media estacionaria durante los últimos milenios de historia de la humanidad, trae consecuencias de desaparición de las masas glaciares polares y continentales, y por tanto rupturas de la circulación oceánica y atmosférica, con predecibles incrementos de eventos extremos, huracanes, inundaciones, sequias, etc. , elevación del nivel de los océanos de algunos metros, punto de inclinación del clima que superado requerirá siglos para alcanzar un eventual retorno. En prospectiva un planeta diferente, un ambiente más agresivo y de menores recursos para las generaciones venideras.

Surgen cuestiones de Derecho inter generacional, pues estamos alterando la atmósfera planetaria y consumiendo los recursos de nuestros hijos, nietos, tataranietos y demás, con la “inocencia de un niño empuñando un arma de fuego sostenida por la mano de su padres”. Cuestiones aparte de la ignominia con que las industrias sigan consumiendo para la producción carbón, petróleo o gas, o el ciudadano común agregue al vehículo la cuota de combustible, o simplemente consuma más de lo necesario, el daño al planeta está hecho y requiere cura, ello parte por dejar de consumir cualquier exceso combustible.

La historia de la degradación no comenzó con la era industrial, sino con la llegada del norte al Sur, históricamente visto como un almacén infinito de recursos extraídos sin reposición, cosa que no es la regla con los bosques manejados del norte, lo que disminuyo la capacidad de regeneración natural de oxigeno a la atmósfera a partir del CO2, y facilita la degradación de las tierras. La era industrial acelero si la polución y el afán de lucro, la deshumanización a nombre del desarrollo económico, que ciertamente trajo mayores beneficios a más personas, y mas, y más….lo que resulta insostenible para el planeta ante el comportamiento de plaga humana industrial, que por ejemplo insiste en trastocar cultivos pan llevar por biocombustibles.

Ya que todos utilizamos algún tipo de combustible para dotarnos de la energía necesaria para satisfacer necesidades diversas, esto ha sido utilizado por los mayores consumidores para propalar argumentos falaces como “la pobreza contamina” para justificar sus transparentes  emisiones desde“ inocuos vehículos y edificaciones”, en afán de mantener un status quo insostenible, contra personas que muchas veces reutilizan lo por ellos descartado, baste comparar el consumo combustible per cápita en un país desarrollado vs uno deprimido, y de manera similar calcular el acumulado de emisiones histórico nacional, resaltando las enormes diferencias y responsabilidades entre ricos y pobres, sin contextos legales vinculantes,  a excepción de los violados acuerdos del Protocolo Kioto.

Como conocemos dicho protocolo vigente hasta el 2012 pretendía que los países con mayores emisiones logren reducciones porcentuales en sus emisiones con referencia al año 1990; se tardo hasta el año 2003 lograr que entre en vigencia con la firma de Rusia que completó un porcentaje superior al 50% de los emisores,  Estados Unidos el mayor emisor nunca lo ratifico, y a la fecha ningún país ha cumplido con las metas pactadas. Si, dio lugar a los boyantes mercados del carbono, donde los países con exceso de emisiones pretenden compensar dichos excesos con inversiones, dinero, colocado en proyectos de secuestro de carbono o forestación en otros países, o en los mecanismos de desarrollo limpio donde viejas infraestructuras que debían ser renovadas, se renuevan bajo criterios de reducción de emisiones  por eficiencia energética de los nuevos dispositivos,  recibiendo por ello bonos de carbono, o los llamados mecanismos de implementación conjunta. Se dice que ello es pagar por contaminar, y la contaminación continúo y continúa.

Por supuesto los países desarrollados, los mayores emisores, jamás aceptaron responsabilidad alguna por consecuencias sobre el clima de la acumulación histórica de los gases invernadero, y en papel filantrópico acordaron cuotas monetarias de compensación para atender desastres hoy experimentados, cuotas que tampoco se han ejecutado, y es que en el planeta de manera general el modelo de desarrollo en base a energía fósil es el imperante, nacimos con él y se pretende arrastrar  a la humanidad a una debacle al fijar límites de cambio permisibles hasta 2°C. Hoy afortunadamente, voces con mayor consciencia piden reducir este límite a la mitad.

Adicionalmente, nuevos enfoques REDD,  “reducción de emisiones por evitar la deforestación y degradación” de ecosistemas, pugnan por ser introducidos en los mercados de carbono y/o sistema de transacción de emisiones de país a país. Este sesgado modelo de negociaciones del clima en base a emisiones +-, se complica pues economías emergentes no tienen limitaciones en cuanto a su cuota de desarrollo en base a fuentes fósiles, hasta el 2020.

La paradoja nace de que la economía es cerrada a un mundo industrial que subordina todo, la humanidad y la salud de los ecosistemas, a la productividad con uso de fuentes de energía fósiles; y de que el balance de la energía planetaria con el espacio exterior, o balance de radiación terrestre, que determina el nivel base del clima, no es negociado en mesas donde solo se reconoce el rol de la economía convencional y uno de los forzantes de radiación, los gases invernadero de vida larga, sin tomar en consideración el rol en el balance de otros forzantes, como los ecosistemas húmedos, glaciares o boscosos per se. Esto, debe cambiar y mejorar para alcanzar en plazos prudentes la estabilización del clima planetario, de manera que brinde condiciones de vida amigables para las generaciones venideras.

Un Sistema de Transacción de Forzantes (de la Radiación Terrestre) para las negociaciones  de estabilización del clima planetario
En la actualidad el Sistema de Transacción de Emisiones STE, es el mecanismo de negociación entre países para reducir el forzamiento de los gases invernadero que entrampan la longitud de onda larga o  infrarrojo en la atmósfera y continuará siendo en parte ampliado. Tal sistema basa sus transacciones en Toneladas de Carbón Equivalente TCE, unidad arbitraria que mide los efectos equivalentes de entrampamiento de OL  que ejerce una tonelada de dióxido de carbono en la atmósfera. Es decir la medición de un efecto energético sobre la atmósfera, se transforma a unidades de este gas que tiene efectos energéticos sobre la misma, con el fin de resaltar su rol (y garantizar así mecanismos de pago por contaminación). Si bien este resulta apropiado para  comparar efectos entre gases, es una medida artificial si desea evaluar el rol que juegan los ecosistemas en el balance de la energía planetaria basal que gobierna el clima

Si se entiende que es  energía adicional atrapada en la atmosfera y litosfera superior la que genera el cambio del clima, resulta evidente que es más sencillo adoptar como unidad de medida de efectos energéticos, directamente unidades de energía (J/s.m2) para comparar los efectos que distintos forzantes (de calentamiento o enfriamiento) ejercen sobre la atmósfera, lo que traducido a negociaciones entre países da lugar a un STF sistema de transacción de forzantes, en lugar de uno de emisiones, el que queda incluido como el forzamiento adicional del día de hoy, la línea que cierra el gráfico.


La consecuencia cero es que de igual manera que se asigna un valor monetizado al forzante gas invernadero por el efecto electromagnético de entrampamiento de onda larga evitado en REDD, MDL y MC, la disfunción de glaciares retirados en el balance electromagnético local tiene un valor que puede ser monetizado con propósitos de compensación por responsables.

La primera consecuencia sería que las responsabilidades históricamente acumuladas cuentan, una acumulación de capital se produjo producto de las mismas afectando las ppm de CO2 existentes en la atmosfera de manera proporcional, y respecto a una situación sin exceso de emisiones, es decir sin desarrollo industrial en base a energías fósiles, la de un planeta con glaciares y 4 estaciones marcadas,  con <280 ppm CO2 y que hoy supera >380 ppm CO2 , da  la diferencia  exceso de alrededor de 100ppm a repartir entre los emisores, calculo que ya se realiza. Pero entran también en esta contabilidad de equilibrio radiativo toda otra variación histórica, que derivó localmente producto del forzamiento inicial de calentamiento por Gases Invernadero, como son variaciones del albedo glaciar, boscoso, cambios de calidad de tierra.

De mayor dificultad para cuantificar los efectos globales resultarían los cambios locales en un STE, que al utilizar el STF, pues hace tabla rasa detalles y uniformiza criterios en base a la energía aportada (+ o -) al sistema Tierra, sin embargo un problema surge en estas comparaciones  y es la escala de tiempo que se elija para la evaluación de los efectos medios sobre la atmósfera de los distintos forzantes. Ya que los procesos de cambio sociales por migraciones humanas o cambios en las condiciones locales del clima se han acelerado, resulta inteligente adoptar una década, y no siglos, como la métrica apropiada.

La segunda  consecuencia primordial es que desde el punto de vista planetario no hay separación real entre los ecosistemas, es decir los problemas del clima se deben discutir de manera horizontal, participativa y no debiera primar la visión del contaminador consciente dominante, si no la del ciudadano ambiental.

Es evidente que la mesa del clima es más amplia que negociar carbón y justifica en razón de la supervivencia  planetaria, la ilegalidad de negocios fósiles en una ética del siglo XXI. Lejos de esta afirmación capital, adoptar tal sistema tiene implicancias que facilitarían grandemente engorrosos procedimientos parlamentarios (ej. REDD4+?), ante la emergencia  por el clima.

(Σ R.S.T)/ST = F (1)

Pequeña disquisición sobre la ética o la actitud consciente respecto a un hecho
El hecho es el respeto a la vida de los hijos del planeta. Como hombres del siglo I-XX,  locomotoras  a leña, el uso de gasolina para el coche, carbón para electricidad y petróleo para el camión y hornos, resulto lo más natural al amparo de leyes que razonaban en orden: (la salud del ambiente no cuenta),  el uso de la energía fósil (no tiene costos ambientales) sirve para generar productos y aumentar la productividad, por tanto mejora la economía de escala pues más productos pueden alcanzar a más personas mejorando a bajo precio su calidad de vida. Al romperse el paradigma de los paréntesis previos, la ética universal  y las leyes deben cambiar en consecuencia.

Los tipos de forzamientos ejercidos sobre la atmósfera
Los gases de efecto invernadero sobre la atmósfera generados por el hombre, listados son varias decenas, sin embargo se distinguen 3 principales y una familia: dióxido de carbono CO2, metano CH4, oxido nitroso NO2, la familia de los cloro floro y Halo-carbones. Adicionalmente el ozono O3 en la troposfera baja se suma a estos, en tanto que su presencia en la estratósfera tiene efecto de enfriamiento, al no frenar el ingreso de los rayos solares de mayor energía o ultravioletas.


Al no poder ejercer ningún control sobre la mezcla de los gases en la atmósfera sus efectos se consideran distribuidos globalmente, y resulta de sumo  interés su permanencia o vida media en la atmósfera.  El CO2 es el de mayor permanencia con una vida media (tiempo en que la mitad de la emisión inicial cae a la mitad) de entre 5 a 200 años, por lo que su acumulación es la más marcada y supera hoy las 380ppm, siendo por ello el gas más pernicioso y el  parámetro de comparación en los mercados de carbono. Le sigue en importancia el metano CH4, con una vida media de apenas  14 años  y una concentración de 1780ppmm. El tercer gas invernadero en importancia, el oxido nitroso NO2 de vida media de 114 años y concentración de 340ppmm. Siguen los clorofluorocarbono CFC-11 en concentración de 268 ppb y vida media de 45 años, el hidrofluorocarbono HFC-23 en concentración de 14ppb y vida media de 260 años;   los CF4 perfluorocarbono concentrados a 80ppb y vida media superior a 50000años.

La atmósfera es un sistema dinámico donde los gases están sujetos a reacciones, ej. la quema de metano da lugar a dióxido de carbono y agua,  los cloroflourocarbonos degradan el ozono estratosférico, y su permanencia  y signo de forzamiento depende muchas veces de su ubicación en la baja tropósfera o alta estratósfera, por ello tiene relativa importancia su concentración local. Estas reacciones gaseosas donde los compuestos  nitrosos, los orgánicos volátiles y el agua juegan un rol, se agrupan como gases de vida media corta.

Un rol diferente juegan los aerosoles (sólidos suspendidos en el aíre) y sustancias precursoras como los sulfatos u óxidos de azufre, el carbón orgánico, el polvo mineral, que fuerzan un enfriamiento por reflexión directa de la radiación, por lo que basados en este efecto se han planteado muchas propuestas de geo-ingeniería. Diferente es el rol del carbón negro o tizne, con un efecto neto de calentamiento, especialmente notorio al depositarse sobre la nieve y superficies glaciares.

Finalmente, se incluye oscilaciones positivas de irradiación solar que fuerzan al calentamiento. El cambio de uso de tierra, tierras eriazas a cultivadas, juega un rol de enfriamiento. Sin cálculo aparente queda el retroceso glaciar que promueve el entrampamiento de onda larga por cambio de albedo.

Los valores  de forzamiento sobre la radiación terrestre en (W/m2), la retención o liberación de onda larga que se traduce en un factor de enfriamiento o calentamiento, que ejercen distintos forzantes gaseosos, aerosoles,  o superficiales, de manera grupal (fig.2.4-IPCC) o individual y detallada según procesos (fig.2.21-IPCC), han sido calculados por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, con los rangos de incertidumbre de la ciencia presente.  Una observación circunstancial es que las suma de todos los forzamientos diferentes del CO2, se prácticamente se cancelan mutuamente, siendo la resultante casi equivalente al forzamiento ejercido por el dióxido de carbono, por lo que si fuese posible eliminar dicho forzante, de vida media larga, se evitaría el actual contexto de calentamiento a ~1.6 MW/Km2 .

Hecha esta tarea, queda por determinar las contribuciones porcentuales con que cada país participa en este des-balance de la radiación terrestre con el espacio exterior, lo que bastaría para determinar responsabilidades y/o derechos adquiridos; sin embargo en las negociaciones del clima es necesario además distinguir los forzamientos generados directamente de aquellos inducidos (como el retroceso glaciar sin cálculo), que físicamente pueden tener un mismo signo, pero legalmente no pueden interpretarse como contribución de un país afectado, sino como la afectación por otros, y por tanto imputables en la suma de los últimos.

Estas disquisiciones éticas, chocan con la realidad política de no aceptar responsabilidades históricas de parte de los mayores emisores; pese a ello, los cálculos son validos.

Matriz de responsabilidades y derechos en el des-balance de la radiación terrestre
Actualmente los países de la CMNUCC presentan la Comunicación Nacional sobre cambio climático, donde se contabilizan las tendencias y crecimiento de las Emisiones, con el fin de mantener actualizadas estadísticas sobre el estado global de la atmósfera, y también las  emisiones por sectores, forestación y estado de los bosques, glaciares, entre otros objetivos para poder negociar actuales “derechos de emisión vs sustracción”. De haber alcanzado sus objetivos el Protocolo de Kioto, incluido USA, este enfoque documental resultaría tal vez suficiente; el aumento de las emisiones, la aceleración de los cambios del clima e incremento de eventos catastróficos atmosféricos, por decir lo menos, lo hacen inoperante especialmente ante la diversidad de criterios para evaluar distintos componentes del clima.

Para poder mejorar este estado de generación de información para la toma de decisiones en referencia al clima, se hace necesario uniformizar criterios fundamentales, que las toneladas de carbón equivalente no cumplen, por su sesgo a mantener una matriz energética global fósil. La evaluación de los forzamientos que sobre la radiación terrestre  ejercen distintos sistemas o forzantes en w/m2, si proporciona una medida fundamental para la búsqueda de la estabilización del clima, pues se enfoca en el nivel basal de energía planetaria en equilibrio con el espacio exterior, en el entender que si tal estado basal cambia, cambia el estado general del clima planetario.

De esta manera los Comunicados Nacionales a la CMNUCC, al evaluar los cambios de usos de la tierra, ya sea por forestación, deforestación evitada, pintado de blanco, ingreso adicional de nieve o retroceso glaciar, cuantificando su efecto energético sobre la atmósfera como forzantes o forzamientos radiativos terrestres, cumplirían un rol más eficaz para el monitoreo del estado basal del clima planetario, y en la observancia de las responsabilidades diferenciadas respecto al clima (ejemplos: Un país con fuertes procesos de degradación del suelo, se promoverá(=financiará) impulsar políticas de reforestación o recuperación de suelos, un país con exceso de emisiones a recortarlas).

Se podría mejorar la operatividad de los CN Comunicados Nacionales, si se representa acumulados históricos en una matriz Fi (∑Ton  emitidas de CO2, CH4, NO2,…, área forestada; área retroceso glaciar, etc.)  en producto escalar por la Matriz de Equivalencia Forzante de (forzamientos unitario1,  fu2, fu3, etc. j) = (CN.EF) i =∑ j F j = (F1 + F2 + F3…+ FJ ) i = Fi =  F(nación)i

Así, el forzamiento global es la resultante de sumar forzamientos nacionales F = ∑ F i

El interés en una representación como tal es que son fácilmente comparables los forzamientos totales entre países, así como entre los mismos los componentes individuales F ji y por tanto la determinación de responsabilidades y derechos.

ravh@hvrcd.com
995373451


10. SERGE LATOUCHE: PROFETA DEL DECRECIMIENTO

Por Sol y Clima

Precisemos que el decrecimiento no es un concepto y, en cualquier caso, no es simétrico del crecimiento. Es un eslogan político con implicaciones teóricas. Apunta a romper el lenguaje engañoso de los drogadictos del productivismo. La palabra de orden del decrecimiento también tiene sobre todo por objeto marcar fuertemente el abandono del objetivo del crecimiento por el crecimiento, el motor del cual no es otro que la búsqueda del provecho por quienes detentan el capital y las consecuencias del cual son desastrosas para el medio ambiente. En rigor, se debería hablar de un «a-crecimiento», como se habla de a-teismo, más que de un de-crecimiento. Se trata, pues, muy precisamente del abandono de una fe o de una religión: la de la economía, la del crecimiento, la del progreso y la del desarrollo.

03.10.2010 | Nacido en Vannes, en Bretaña, el 12 de enero de 1940, Serge Latouche es economista y filósofo de formación y antropólogo por experiencia -no en vano estudió en las universidades de Lille y de París los saberes de la economía, las ciencias políticas y la filosofía-, y actualmente ejerce de profesor emérito de ciencias económicas en la Universidad de París-Sur (XI-Sceau/Orsay), hecho que compagina con la presidencia de La Ligne d-Horizon y del Instituto de Estudios Económicos y Sociales para el Decrecimiento Sostenible, fundado por Nicholas-Georgescu Roegen, desde dónde editan, junto con Casseurs dû Pub, la revista La Décroissance (Journal de la joie de vivre), que también cuenta con una redacción en Italia.

En los últimos veinticinco años, este «objetor de crecimiento» -como a él le gusta de definirse- ha contribuido, como muy pocos otros intelectuales, a la clarificación y a la maduración del concepto en torno el cual se han fundamentado los nuevos movimientos globales. Durante los años setenta pasó muchos en África occidental, desde dónde maduró su pensamiento, que de las posiciones marxistas tradicionales lo llevaron a una crítica radical de la ideología del «progreso» y del «desarrollo», incluso en sus versiones de izquierdas.

Esta maduración lo llevó, en 1981, a fundar con Allain Caillé el MAUSS (Movimiento Anti Utilitarista en las Ciencias Sociales) y la revista homónima (que también cuenta con una edición italiana). De entre su extensa obra, destacan L’Occidentalisation du monde (La Découverte, 1989); La Planète des naufragés (La Découverte, 1991); L’Autre Afrique, entre don et marché (Albin Michel, 1998); Justice sans limites (Fayard, 2003), Survivre au développement (Mille et Une Nuits, 2004), y La apuesta por el decrecimiento: cómo salir del imaginario dominante? (Icaria, 2008).

Nos preguntamos cómo es posible que un pensamiento y una obra como la de este bretón sea tan desconocida en nuestras latitudes. La respuesta la daba no hace mucho tiempo el filósofo Ramon Alcoberro, al hablar de pensadores como Latouche, Ellul, Castoriadis o Rist: «Son unos nombres que nadie bien educado no pronuncia ni en broma en una facultad universitaria como es debido -o que se plagian patéticamente cuando alguien quiere hacer la pelota a los antiglobis».

¿Qué es el decrecimiento?
El término decrecimiento se usa de hace bien poco en el debate económico, político y social, aun cuando el origen de las ideas que comporta tiene una historia más o menos antigua. Hasta estos últimos años la palabra no figuraba en ningún diccionario económico y social, mientras se encuentran algunas entradas sobre sus correlacionales «crecimiento cero», «desarrollo sostenible» y, claro está, «estado estacionario». Aun así, ya posee una historia relativamente compleja y un incontestable peso analítico y político en economía. Hace falta, todavía, entender sobre su significado. Los comentaristas y los críticos más o menos malévolos hacen constar la antigüedad del concepto para liquidar más fácilmente el alcance subversivo de las propuestas de los «objetores de crecimiento».

No se trata, efectivamente, ni del estado estacionario de los viejos clásicos, ni de una forma u otra de regresión, recesión, «crecimiento negativo», ni tampoco del «crecimiento cero», aunque por todas partes podamos encontrar una parte de la problemática. Precisemos, acto seguido, que el decrecimiento no es un concepto y, en cualquier caso, no es simétrico del crecimiento. Es un eslogan político con implicaciones teóricas. Apunta a romper el lenguaje engañoso de los drogadictos del productivismo.

La palabra de orden del decrecimiento también tiene sobre todo por objeto marcar fuertemente el abandono del objetivo del crecimiento por el crecimiento, el motor del cual no es otro que la búsqueda del provecho por quienes detentan el capital y las consecuencias del cual son desastrosas para el medio ambiente. En rigor, se debería hablar de un «a-crecimiento», como se habla de a-teismo, más que de un de-crecimiento. Se trata, pues, muy precisamente del abandono de una fe o de una religión: la de la economía, la del crecimiento, la del progreso y la del desarrollo.

¿Qué diferencía el decrecimiento y el denominado desarrollo sostenible?
Si trazamos la historia del concepto de desarrollo nos encontramos en su origen con la biología evolucionista, que lo sitúa, pues, en la historia de las ciencias occidentales dónde nació. Ya antes de Darwin los biólogos distinguían, para los organismos, el crecimiento del desarrollo. Un organismo nace y crece, es su crecimiento, cuando crece se modifica; una semilla no se convierte en una gran semilla, sino en un roble por ejemplo, y este es su desarrollo. Pero el crecimiento no es un fenómeno infinito y al final de un cierto tiempo el organismo muere.

Los economistas han transpuesto esta palabra de manera metafórica al organismo económico, ¡pero se han olvidado de la muerte! Ya se ve, pues, a partir de aquí que el concepto es perverso porque incorpora en él mismo aquello que los griegos llamaban hubris, la desmesura. Hemos entrado en un ciclo perverso de crecimiento ilimitado, crecimiento del consumo para hacer crecer la producción que, a su vez, hace crecer el consumo y así sucesivamente. Ya no se trata, pues, de llegar a un cierto estadio de bienestar o de satisfacción. Al contrario, esta satisfacción siempre es rechazada hasta el infinito. Es del todo absurdo, sólo podría ser matemáticamente. Efectivamente, una tasa de crecimiento continuo del 2 al 3% anual, conduciría al organismo económico a crecer setecientas veces en un siglo -contando los intereses compuestos. O vivimos en un planeta finito.

Aquí nos enfrentamos al famoso «teorema del nenúfar». Si un nenúfar coloniza un estanque doblando su superficie todos los años, quizás tardará cincuenta años en colonitzar la mitad, pero sólo le hará falta un año para ocupar la mitad restante. Estamos en este punto, es lo suficiente claro con el petróleo, los bosques, la pesca, el cambio climático. Nos hemos creído que lo podíamos colonizar todo sin problemas y hoy comprendemos que ahora todo desaparecerá en muy poco tiempos.

«El concepto de desarrollo es perverso, porque incorpora lo que los griegos llamaban hubris, la desmesura».

La idea de un desarrollo sostenible no es, entonces, un principio de solución. Al contrario, es el oxímoron por excelencia. El modelo de desarrollo seguido por todos los países hasta hoy es fundamentalmente no sostenible. Se puede, como se hizo en una época comparar el socialismo soñado con el socialismo realmente existente, comparar el desarrollo soñado con el desarrollo realmente existente. El desarrollo, el único que se conoce, finalmente se resume en «siempre hacer más de la misma cosa», sea el que sea el adjetivo que se adjunte. En treinta años de participación personal en proyectos en el Tercero Mundo y esencialmente en África, he visto el desarrollo -denominado sucesivamente socialista, de participación activa, cooperativo, autónomo, popular- tener los mismos resultados catastróficos.

Hace falta recordar a menudo que, como dijo Nicholas Georgescu-Roegen, «el desarrollo sostenible no puede ser en caso alguno separado del crecimiento económico», incluso sin uno no se puede reducir al otro, como el desarrollo de la planta reposa sobre el crecimiento de la semilla, y que esta lógica de crecimiento es incompatible con la finitud del planeta. El desarrollo no sabría ser ni duradero ni sostenible. Si se quiere construir una sociedad duradera y sostenible, hace falta salir del desarrollo y en consecuencia salir de la economía puesto que ésta incorpora, en su misma esencia, la desmesura.

¿Cuáles han sido y son los teóricos del decrecimiento?
El proyecto de una sociedad autónoma y ecònoma que abraza este eslogan no es de ayer. Sin remontarnos a ciertas utopías del primer socialismo, ni a la tradición anarquista renovada por el situacionismo, ha sido formulada bajo una forma próxima a la nuestra desde finales de los años sesenta por Ivan Illich, André Gorz y Cornelius Castoriadis. El fracaso del desarrollo en el Sur y la pérdida de referentes en el Norte llevó a muchos pensadores a cuestionar la sociedad de consumo y sus bases imaginarias: el progreso, la ciencia y la técnica. La toma de conciencia de la crisis del medio ambiente que se produce en el mismo momento, aporta una nueva dimensión.

Los autores del informe del Club de Roma (Meadows, Randers y Behrens) ya tenían la convicción, en 1972, que la toma de conciencia de los límites materiales del medio ambiente mundial y de las consecuencias trágicas de una explotación irracional de los recursos terrestres era indispensable para hacer emerger nuevas maneras de pensar que debían conducir a una revisión fundamental, a la vez, del comportamiento de los hombres, y, por consecuencia, de la estructura de la sociedad actual en su conjunto.

La idea de decrecimiento tiene, pues, una doble filiación. Se forma, de un lado, en la presa de conciencia de la crisis ecológica y, de otro, al filo de la crítica de la técnica y del desarrollo.

La simplicidad radical preconizada, entre otros, por Jim Merkel, desde los Estado Unidos, se acerca al decrecimiento de Serge Latouche? Es decir, se podría hablar de una ideología y de un decrecimiento global a nivel planetario?
Sí y no. En su libro La convivencialedad (Cuaderno CIDOC, Cuernavaca, México, 1972; Joaquín Mortiz ed., Planeta, 1985), Ivan Illich preconiza la «sobria embriaguez de la vida». Illich dice que en la condición «humana» actual, en la cual todas las tecnologías se hacen tan invasoras, él no sabría encontrar más alegría que en lo que diría un tecno-joven. La limitación necesaria de nuestro consumo y de la producción, el paro de la explotación de la natura y de la explotación del trabajo por el capital, no significan un «regreso» a una vida de privación y de trabajo. Esto significa, al contrario -si se es capaz de renunciar al confort material- una liberación de la creatividad, una renovación de la convivencialidad, y la posibilidad de llevar una vida digna.

La búsqueda de la simplicidad voluntaria, o si se prefiere, de una vida austera, no tiene nada que ver con un prejuicio de frustración masoquista. Es la elección de vivir de lo contrario, de vivir mejor de hecho, y más en armonía con las propias convicciones, reemplazando la carrera de los bienes materiales por la búsqueda de valores más satisfactorios. Las raras familias que escogen vivir sin televisión no son de lamentar. A las satisfacciones que les podría ofrecer el tragaluz mágico, prefieren otras: vida familiar o social, lectura, juegos, actividades artísticas, tiempo libre para soñar y simplemente disfrutar la vida Este camino es evidentemente, en general, progresivo, aunque las presiones contrarias de la sociedad sean fuertes. Es un camino que pide dominar los propios miedos, miedo al vacío, miedo a la carencia, miedo al futuro, miedo también a no estar de acuerdo con los moldes prefabricados, miedo de desmarcarse con relación a las normas en vigor. Es la elección de vivir ahora más que no sacrificar la vida presente al consumo o a la acumulación de valores sin valor, a la construcción de un plan de ahorros o jubilación encargado para hacer frente al miedo de no tener lo suficiente. Una reflexión más reposada sobre la huella ecológica permite, aun así, captar el carácter sistémico del «sobreconsumo» y los límites de la simplicidad voluntaria.

«La apuesta del decrecimiento es empujar a la humanidad hacia una democracia ecológica».

En 1961, todavía, la huella ecológica de Francia se correspondía apenas a un planeta contra los tres de hoy. ¿Quiere decir esto que en los hogares franceses comían tres veces menos carne, bebían tres veces menos agua y vino, quemaban tres veces menos electricidad o gasolina? Seguramente no. Solamente que, ¡el pequeño yogur con fresas que comemos hoy todavía no incorporaba sus 8.000 km! La ropa que llevamos tampoco y el bistec devoraba menos grasas químicas, pesticidas, soja importada y petróleo.

De cualquier manera, el cambio de imaginario, si no nos decidimos, comporta igualmente, múltiples cambios de mentalidades que en parte están preparadas por la propaganda y la imitación. Hace falta que las mentalidades «basculen» para que el sistema cambie. La clase de círculo, tipo huevo y gallina, implica iniciar una dinámica virtuosa.

¿Debería pasar alguna especie de catástrofe natural o accidental para que los gobiernos se tomen seriamente la idea de decrecer?
Desgraciadamente, es probable. No sé si del fin del petróleo, por ejemplo, podemos decir que es una catástrofe. Para mí más bien sería una buena nueva. El petróleo habrá sido una catástrofe para la humanidad cuando se vea la cantidad de sangre y de lágrimas que habrá hecho derramar. Hay fenómenos límite y el agotamiento de los recursos naturales es uno de ellos. También puede haber, efectivamente, catástrofes naturales engendradas por el desajuste climático, países que desaparecerán bajo el agua, otros que se helarán, generando cientos de miles de emigrantes por el medio ambiente. Se perfilan otros fenómenos. Se habla poco de ello, pero la industrialización en China provocará (a imagen de la de Inglaterra, que condujo a la emigración a Australia, Nueva Zelanda o los Estados Unidos de entre dos a tres millones de proletarios) la salida de los campos de tres a quinientos millones de chinos, que se convertirán en vagabundos -que ya empiezan a serlo, que se sublevan o se suicidan.

Asistiremos al mayor desarraigo planetario de toda la historia. Esto puede provocar efectos de quiebra considerables. Empezamos a sumar efectos ecológicos, sociales y catástrofes más o menos naturales en los desajustes de la economía misma. Vivimos, en efecto, en una economía de casino, en una especie de burbuja mantenida artificialmente por una huída hacia delante, en una economía de crédito, de anticipación. La economía americana, a manera de ejemplo, vive aproximadamente a tres años vista. Es el equilibrio del ciclista, siempre se debe pedalear más deprisa para poder mantenerse, incluso si se sabe que aquello acabará contigo. Si todo se estropea, esto puede hacer mucho daño.

Lo que mejor se puede desear es que las catástrofes sean lo suficientemente fuertes para desvelar a la gente, hacerles cambiar la manera de ver las cosas, pero que no acontezca la sexta extinción de las especies, de la cual seríamos los autores al mismo tiempo que las víctimas.

¿Qué medidas prácticas, que puedan ser asumidas por los ciudadanos del primer mundo, pueden ser llevadas ahora y aquí para tender hacia el decrecimiento?
Medidas muy simples y casi anodinas en apariencia son susceptibles de poner en marcha los círculos virtuosos del decrecimiento. Se puede pensar en la transición con un programa que se sostiene en algunos puntos y que consiste en sacar las consecuencias «sensatas» del diagnóstico efectuado. Por ejemplo:

  1. Volver a los años sesenta-setenta para la producción material, con una huella ecológica igual o inferior a un planeta.
  2. Internalizar los costes del transporte.
  3. Relocalizar las actividades.
  4. Adoptar el programa de la agricultura labradora de la confederación campesina (José Bové).
  5. Impulsar la «producción» de bienes relacionales.
  6. Adoptar el escenario Negawatt, es decir, reducir el derroche de energía a un factor 4.
  7. Penalizar fuertemente los gastos publicitarios.
  8. Decretar una moratoria sobre la innovación tecnológica, hacer un balance serio y reorientar la búsqueda científica y técnica en función de las nuevas aspiraciones.

La internalización de las economías externas, en principio según la teoría económica ortodoxa, permitiría, si fuera llevada hasta las últimas consecuencias, realizar casi del todo el programa de una sociedad del decrecimiento. Todos los disfuncionamientos ecológicos y sociales podrían y tendrían que ir a cuenta de las empresas que son responsables. Sólo hace falta que imaginemos el peso del impacto de la internalización de los costes de los transportes sobre el medio ambiente, sobre la salud. Evidentemente, las empresas que obedecen a la lógica capitalista quedarían ampliamente desanimadas. En un primer tiempo, un gran número de actividades ya no serían «rentables» y el sistema se bloquearía. ¿Pero no sería precisamente esta una prueba suplementaria de la necesidad de salir de este sistema y a la vez una vía de transición posible hacia una sociedad alternativa?

¿Cuál es la respuesta de los partidos verdes en Francia ante la idea del decrecimiento?
La idea hace su camino. Los verdes franceses han puesto el decrecimiento en su programa con una moción que ha obtenido el 60% de los votos.

¿Cómo se puede influir a nivel político local para extender esta idea?
La utopía local quizás es más realista de lo que creemos porque es de la vivencia concreta de los ciudadanos que provienen las esperanzas y las posibilidades. Takis Fotopoulos dice que presentarse a unas elecciones locales da la posibilidad de empezar a cambiar la sociedad desde abajo, lo que es la única estrategia democrática -contrariamente a los métodos estatistas (que se proponen cambiar la sociedad desde arriba amparándose del poder del Estado) y a los acercamientos llamados de la «sociedad civil» (que no apuntan en absoluto a cambiar el sistema). En una visión «pluriversalista», las relaciones entre las diversas polities en el seno del pueblo planetario podrían ser reglamentadas por una «democracia de las culturas». Lejos de un gobierno mundial, se trataría de una instancia de arbitraje mínima entre las polities soberanas de estatus muy diversos.

Raimon Panikkar afirma que la alternativa que trata de ofrecer (a un gobierno mundial) sería la bioregión, es decir, las regiones naturales dónde los rebaños, las plantas, los animales, las aguas y los hombres forman un conjunto único y armonioso Haría falta llegar a un mito que permita la república universal sin implicar en ello ni gobierno, ni control, ni policía mundial. Esto requiere otro tipo de relaciones entre las bioregiones. De cualquier manera, la creación de iniciativas locales «democráticas» es más «realista» que la de una democracia mundial. Si se excluye la posibilidad de hacer caer frontalmente la dominación del capital y de los poderes económicos, queda la posibilidad de la disidencia. Es también la estrategia de los zapatistas y del subcomandante Marcos. La reconquista o la reinvención de los «commons» (comunes, bienes comunes, espacio comunitario) y la autoorganización de la bioregión de Chiapas, siguiendo el análisis que hace Gustavo Esteva, constituye una posible ilustración de la estrategia local disidente.

¿Internet puede jugar algún papel ante estos retos?
Hay una interpelación en las nuevas tecnologías que justifica una reflexión sobre las formas renovadas de la política y de la democracia. Seguramente, éstas no se pueden realizar dentro del paradigma de la modernidad del mercado, que ya ha sabido recuperar internet para el supermercado electrónico planetario. Juzguemos provisionalmente la ambivalència de la técnica. Chico Mendes fue asesinado el 22 de diciembre de 1988 en el corazón de la Amazonia, en Xapuri. Como por azar el teléfono no funcionó durante las siguientes horas y los móviles todavía no existían. Hacían falta horas de marcha por la selva para llevar las noticias. Aun así, la difusión del hecho fue inmediata en Brasil y en el mundo entero.

Es que si la web, hablando propiamente, no existía todavía, internet, imaginado en 1964 por Paul Baran para preservar las comunicaciones telemáticas militares en caso de ataque soviético, era utilizado desde los años setenta por los científicos para intercambiar informaciones; y las ONG norteamericanas, muy activas en la región, funcionaban ya a través de una red interconectada. Por esto, la movilización nacional e internacional fue muy rápida. En su edición del sábado 24 de diciembre, el Jornal do Brasil publicaba una página entera con una entrevista del líder amazónico hecha tres semanas atrás. Así, gracias a una técnica, inventada y puesta a punto por la CIA para ejercer un control planetario, el asesinato repugnante en la selva de un resistente a la opresión de la economía mundial, no quedó silenciado y, al acontecer un hecho global, ha podido transformar la conciencia planetaria. Desde el subcomandante Marcos, ha servido mejor al uso de la guerrilla informática para popularizar la revuelta de Chiapas contra los «nuevos amos del mundo».

Es, pues, incontestable que ciertas nuevas técnicas dan instrumentos nuevos al combate para la emancipación. Aun así, a la vista de los desarrollos ulteriores de los ejemplos citados (la continuidad de las expropiaciones en la Amazonia, y esto con el régimen de Lula, y la liquidación subrepticia de los líderes indígenas de Chiapas), ¿no haría falta concluir, con el filósofo Jacques Poulain, que mientras esperamos el cambio del sistema, tenemos la posibilidad inaudita de hacer compartir de manera planetaria la constatación diligente de nuestra protesta impotente?

¿La idea de decrecimiento puede ser asumida y manipulada por el Sistema, como ha sucedido con la idea del desarrollo sostenible?
Difícil, pero no imposible, como se puede ver con los proyectos geopolíticos de la organización semisecreta de la élite planetaria Bildenberg. Un análisis mecanicista consiste en hacer remarcar que la población mundial ha estallado con la era del crecimiento económico, es decir, la época del capitalismo termoindustrial. La puesta a disposición de un recurso de energía abundante y barato, el petróleo, ha permitido un salto prodigioso y ha hecho pasar la población mundial de 600 a 6.000 millones de individuos. La desaparición de este recurso no renovable nos condenará a volver a una cifra de población compatible con las capacidades de carga sostenibles del planeta, poco más o menos la cifra de población anterior a la industrialización.

Esta es la tesis sostenida, particularmente, por William Stanton en su libro The Rapid growth off Human Population 1750-2000. Esta tesis es discutida de manera muy seria a escala mundial en el seno de ASPO, así como las perspectivas ecototalitarias que el autor concluye. Stanton dice que el escenario de reducción de la población con la mejor probabilidad de éxito debe ser darwiniana en todos sus aspectos, con ninguna de las sensiblerías que han arrullado la segunda mitad del siglo XX en la niebla espesa de lo políticamente correcto. Este escenario, presentado como un programa voluntario equitativo y tranquilo, apunta a una reducción progresiva de la población en 150 años a una tasa igual a la de la disminución del petróleo. Todo para evitar la pesadilla de una reducción brutal a través de guerras (incluidas las nucleares), masacres, hambre, etc. Los ingredientes, según Stanton, son los siguientes:

  • Se prohíbe la inmigración y los que llegan sin autorización son tratados como criminales;
  • El aborto o el infanticidio son obligatorios si el feto o el bebé se revelan muy discapacitados (la selección darwiniana elimina a los inaptos);
  • Cuando, por la edad adelantada, por un accidente o una enfermedad, un individuo es más una carga que un beneficio para la sociedad, su vida se para humanamente;
  • El encarcelamiento es raro, reemplazado por castigos corporales por los pequeños delitos y por la pena capital sin dolor en los casos más graves

El autor es consciente de la oposición a la puesta en práctica de su esquema y afirma que el obstáculo más grande en el escenario que tiene más oportunidad de éxito es probablemente (en su opinión) la devoción poco inteligente del Mundo Occidental por lo políticamente correcto. La respuesta es tan despiadada como el diagnóstico: a los sentimentalistas que no pueden comprender la necesidad de reducir la población de la Gran Bretaña de 60 millones a entorno 2 millones en los próximos 150 años y que se indignan por la proposición de sustitución de los derechos humanos por una fría lógica, William Stanton dice que los podría responder: «Ya habéis tenido vuestro momento» y para medirlo precisa que los actos de protesta violentos, como los que realizan los activistas por los derechos de los animales o los antiavortistas podrían, en un modelo darwiniano, atraer una pena capital. Esta referencia casi obsesiva al mundo darwiniano se reencuentra en muchos análisis de la geopolítica americana y no sin eco con el choque de civilizaciones de Samuel Huttington.

La apuesta de nuestro decrecimiento es otra. Y es que la aspiración a la justicia combinada con la sobriedad empujará a la humanidad hacia el camino razonable de una democracia ecológica más que no hacia un suicidio colectivo.

Sol y Clima – Junio de 2008 – http://news.soliclima.com

Tomado de:
http://www.ecoportal.net/content/view/full/95849ç

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