El E-cochaski

Notas socioambientales del Perú (y allá)

CAOI | Declaraciones de los movimientos sociales en Cancún diciembre 13, 2010

Cancún, 10.12.2010 (CAOI) | El sentimiento general es de decepción, aunque poco esperábamos de las negociaciones de los Estados en la COP16. Nuevamente los mercados se impusieron sobre la vida. Pero los compromisos de los pueblos sí avanzan. Estas son las declaraciones emitidas por los movimientos sociales en Cancún:

Declaración de Cancún – Foro Internacional de Justicia Climática

  1. Convocados por cientos de organizaciones mexicanas e internacionales de todos los continentes, obreros, campesinos, pueblos indígenas, organizaciones de mujeres, del movimiento urbano popular, ambientalistas, Ong’s, activistas, intelectuales, nos reunimos en Cancún entre el 5 y el 10 de diciembre, simultáneamente a la realización de las negociaciones de la COP 16. Llegamos a Cancún como fruto de un largo e intenso proceso de educación popular, talleres y discusiones, en México y con nuestros aliados internacionales, para avanzar en la construcción de una comprensión común, consensos y propuestas unitarias para ir conformando  un gran sujeto social nacional e internacional plurisectorial y unitario capaz de exigir a los gobiernos del mundo que lleguen a acuerdos vinculantes, verificables, justos y con sanciones para los que no cumplan,  acuerdos que enfrenten las causas profundas y estructurales de la crisis climática, dadas por el modelo de producción y consumo que concibe a la naturaleza sólo como fuente de recursos y ganancias y no como la Pacha Mama en la que es necesario vivir en armonía, equilibrio y justicia. La urgencia de soluciones frente a la realidad y efectos sociales y ambientales del calentamiento global no puede esperar el realismo político y el conformismo de los poderosos que han puesto en riesgo la sobrevivencia del planeta.En este proceso conformamos el Diálogo Climático- Espacio Mexicano y un amplio comité internacional buscando la unidad con quienes luchamos por salvar este planeta y creemos que es prioritario y necesario impulsar cambios sistémicos.
  2. Frente a un modelo civilizatorio capitalista y patriarcal que pone en el centro la ganancia privada por encima de cualquier cosa, impulsamos una civilización naciente en la que el centro sea la vida en todas sus formas. La crisis climática  es el fruto de la civilización de la ganancia y de la depredación de la naturaleza. Sus verdaderas y profundas soluciones están en promover la civilización de la vida y no en el mercado. Muchos gobiernos siguen pensando que sólo se puede detener la crisis climática si hay ganancias con ello, en consecuencia, promueven “soluciones de mercado”, que son sólo negocios para tratar de solucionar lo que han provocado con sus mismos negocios depredadores.  Nosotros, como parte del pueblo que aspiramos a movilizar, no tenemos negocios que hacer con el clima, buscamos cambiar el sistema como única forma de superar la crisis climática y seguir viviendo bajo el cobijo de nuestra Pacha Mama, durante las próximas generaciones.
  3. Exigimos a los gobiernos que dejen de andar por las ramas y lleguen a compromisos de reducciones obligatorias de emisiones de gases de efecto invernadero en las cantidades necesarias (50%), para estabilizar el aumento global de la temperatura en un máximo de 1.5°C. Ello exige acordar un 2º periodo de compromisos del Protocolo de Kyoto. El volumen de reducción de emisiones debe ser definido por la ciencia, bajo el criterio de la salvación del planeta y no el que cada país esté dispuesto a ofrecer. Dicho volumen necesario debe ser asumido por los que más han emitido, como lo establece el Acuerdo Marco entre las partes y lo operativiza el protocolo de Kyoto. Las responsabilidades y compromisos deben ser proporcionales a las emisiones acumuladas.
  4. El nivel necesario de reducción de emisiones no puede hacerse sin una transición justa a un cambio profundo del modelo de producción y consumo, que incluye un cambio de matriz energética hacia energías limpias, pero que a la vez no ocupe territorios indígenas o indispensables para la agricultura, la seguridad y la soberanía alimentaria. La transición también debe ser justa con los trabajadores y no destruir empleos sin la creación de más empleos decentes y una política pública para re-insertar a los trabajadores de los viejos empleos en el nuevo tipo de empleo decente hoy necesario.
  5. Exigimos justicia climática. El que más ha dañado a la Madre Tierra tiene la obligación de reducir más sus emisiones, reparar el daño y transferir apoyos financieros y tecnológicos a los países del Sur, para enfrentar el problema. Los apoyos financieros y tecnológicos no deben ser préstamos, sino reparaciones y reconocimiento de la deuda ambiental. Tampoco deben tener otra condicionalidad que usarlos para mitigar el cambio climático, adaptarse y enfrentar los daños sociales, económicos y ambientales causados por este. Estos recursos no deben ser manejados por el Banco Mundial ni ninguna de las Instituciones financieras internacionales y la banca privada, que han estado promoviendo el modelo neoliberal y depredador.
  6. La crisis climática no sólo tiene causas claras, sino responsables evidentes: los países altamente industrializados y sus empresas transnacionales Nadie debe evadir su responsabilidad pero debe ratificarse el principio de la Convención, “todos somos responsables, pero dichas responsabilidades son diferenciadas”.
  7. Nos oponemos a las falsas soluciones: Mercados de carbono y de la biodiversidad, agrocombustibles, represas, captación y almacenamiento de carbono y biochar. Nos oponemos a la mercantilización de la vida, la solución está en enfrentar las causas sistémicas en la forma de producir y de consumir.
    Hay que reforestar con plantas nativas, usando prácticas ancestrales de los pueblos indígenas y comunidades campesinas y mujeres, evitar la deforestación y degradación de suelos, generada por la misma explotación de los bosques y extracción de recursos naturales de las selvas, es necesario un pleno respeto a los derechos de las comunidades que los habitan, respetando la Convención de las Naciones Unidas para Eliminación de todas las Formas de Discriminación de las Mujeres (CEDAW) y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIPs), especialmente de los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales que nos dan ejemplo del manejo sustentable de sus bosques, se debe respetar la consulta libre, previa e informada para cualquier acción en sus territorios.<p
 

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