El E-cochaski

Notas socioambientales del Perú (y allá)

PALOMINO, William | Peritaje de Conga: Ciencia bamba al servicio de la Newmont abril 25, 2012

Abancay, 24.04.2012. (Dr. Ing. William Palomino) | El objetivo de la ciencia es la verdad, y de la ley la justicia. Estas dos aspiraciones fundamentales del pueblo están siendo violados impunemente en Perú, especialmente en la imposición militar del proyecto minero Conga en Cajamarca.

El reporte “Peritaje Internacional” fue presentado por el mismo Ollanta Humala, Presidente de la Republica, en un mensaje a la Nación, sin importarle que fuera un documento especulativo y falso que fue desarrollado con el único objetivo de imponer por todos los medios posibles, incluyendo la violencia del Estado, un proyecto que a todas luces es técnica y políticamente inviable. Para este fin, Humala avala el deficiente e incompleto Estudio de Impacto Ambiental de la minera Yanacocha alegando falsamente que dicho “Peritaje Internacional” recomendaba “modificaciones sustanciales” cuando en realidad lo que se lee en el autoproclamado “Dictamen” son simples arengas a la Newmont y una variedad de cambios cosméticos como la repetición de palabras como la de “afinar”, “refinar”, “ajustar” y “especular” sobre el abastecimiento del agua contenido en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ilegal and arbitrariamente aprobado durante el régimen corrupto de Alan García.

Dicho peritaje no se pronuncia en absoluto sobre otros aspectos del EIA como la degradación de la tierra, la destrucción de la fauna, flora, animales, especies acuáticas, calidad del aire, impacto visual, aire, recursos culturales y arqueológicos, sostenibilidad y desarrollo social que son factores importantes en la protección de la salud y vida del pueblo cajamarquino. Si tomamos en serio las palabras de Humala que este EIA requiere de “modificaciones sustanciales”, entonces demostraría la inviabilidad del proyecto. No es así. Los peritos dicen que los cambios que proponen son insignificantes que “en nada cambian las conclusiones del EIA”. Pero al mismo tiempo descartan el valor científico y objetivo de su “Dictamen”. En su resumen ejecutivo lo confirman al definirlo como “meras ideas, cuya viabilidad se tendrá que confirmar con datos topográficos, geotérmicos y económicos no disponibles en el momento de la redacción del Dictamen”. Entonces el llamado peritaje no está basado en el método científico sino en especulaciones interesadas que ponen en serio riesgo la vida de los peruanos.

La parte más fraudulenta de este reporte es cuando afirma que Yanacocha “no utilizara el cianuro, mercurio, y los reactivos utilizados en la planta de proceso (extracción, tratamiento y recuperación del oro)” (Sección 1.2.1 pg. 9). Si esto fuera cierto, la Newmont se convertiría en el “Apple” de la innovación tecnológica de la minería en el mundo. Pero eso solo existe en las cabecitas de los peritos de Oscar Valdez. Los métodos usados por la Newmont-Yanacocha están basados en técnicas conocidas por siglos tales como la concentración por gravedad, flotación, amalgamación, lixiviación del cianuro, coronación, precipitación del zinc, adsorción del carbón, etc. En el proceso de extracción del oro, la lixiviación (leaching) es la disolución del oro en una solución de cianuro. Cianuro es universalmente usado no solo por su costo bajo sino por su gran efectividad en disolver el oro (y la plata). El concentrado de cianuro en la solución que usa Yancacocha es de más de 50 mg/litro y después se recupera el oro de esta solución precipitándolo con Zinc (por el método Merril-Crowe) para luego filtrarlo. Para Conga proponen usar el carbón. En esta separación también recuperan el mercurio, el mismo que causo el envenenamiento de miles de personas en Choropampa.

La segunda falsedad del reporte es cuando afirma que el proceso de planta “no producirá efluentes a la red hidrológica”. Yanacocha no contamina. El oro en Cajamarca no se encuentra puro, sino en partículas finas diseminadas en las fracturas de las rocas aleadas con otros metales como la plata, plomo, mercurio, bismuto, etc. Para sacarlo de allí, se inyecta soluciones de cianuro que aceleran su disolución y todos ellos (incluido el cianuro) son bombeados y descargados a la superficie. El “peritaje” nos dice que aplicaran el método de los tercios (pg. 9): “una parte será reciclado al proceso (lo llaman circuito cerrado), otra parte estará incorporado a los concentrados de exportación (o sea enviaran oro contaminado con cianuro, mercurio y plomo al mercado) y la tercera fracción con un 62% en sólidos se retendrán en los relaves”. No habrá efluentes! Otra innovación minera de la Newmont! Repiten la propaganda de la Newmont que nunca ha practicado en sus plantas de oro en el mundo (ni en EEUU), como es la disposición subaerea y subacuática que solo sus cabecitas de “peritos” de parte puede imaginar. La descarga de efluentes de una mina de oro depende de la cantidad de agua generada en las operaciones mineras y otros factores como la precipitación, evaporación, que junto a las aguas de extracción del oro, se almacenan en lagunas artificiales o reservorios antes de descargarlos al medio ambiente. Esos flujos de agua contaminada que salen de la mina contaminan las aguas superficiales y subterráneas basadas en muestras actuales, percibidas o proyectadas. Si se trata de lagunas naturales o reservorios para consumo humano estas aguas contaminadas deben ser tratadas a niveles permisibles o estándares de la Organización Mundial de la Salud. No como propone la Newmont como efluentes que contaminan las aguas superficiales y subterráneas porque esos metales tóxicos no son recuperados por minera Yanacocha.

La tercera falsedad es la afirmación aun más irracional que las anteriores sostiene que el impacto ambiental debido a la desaparición de 4 lagunas, 103 hectáreas de bofedales y en general las cabeceras de cuenca, serán insignificantes. Agregan, “Las cabeceras son el origen de las aguas en sentido geográfico, no en los caudales producidos en ellos”. Entonces todo lo que tiene que hacer una mina que desea operar en aéreas alto andinas del Perú, donde están las cabeceras de cuenca, es construir reservorios de cemento y desde allí controlar el caudal del agua. No citan ninguna literatura científica para sostener este mito de la Newmont. Lo que ignoran es que las aguas subterráneas y superficiales (lagunas, ríos, riachuelos, manantiales, etc.) son vastos e insuperables reservorios de agua sostenidos dentro de espacios porosos de tierra y roca, desarrollados por millones de anos, que cubre la tierra para el sostenimiento de la sed del hombre, la agricultura, ganadería y el ecosistema en general. No se puede descartar la ubicación geográfica de las fuentes de agua y de la mina misma porque son factores importantes en el clima, lluvias, topografía, la altitud, la infraestructura de los mismos reservorios cuyo desborde arrasaría poblaciones, etc.

La cuarta falsedad, coma las otras, sin necesidad de mostrar evidencia científica (modelos hidráulicos, pruebas de laboratorio, experimentación piloto y citación de literatura científica), repite la tesis de la Newmont que con el proyecto Conga no se perderá el suministro de aguas de las microcuencas, no producirá daños ambientales, ni perjudicara en nada a los usuarios (humanos, animales y plantas) porque “con los 4 reservorios en operación habrá exceso de agua para todos.” Descartan la importancia de las aguas subterráneas, según ellos por su escasez, sin haberlo caracterizado ni delineado, siendo puramente especulativo. Recomiendan que la Newmont sea el dueño de esos reservorios de agua y así de un porrazo sea el administrador de la gestión del  agua en Cajamarca. No se quedan allí, en la Sección 1.2.2 del reporte se auto recomiendan para trabajos o “peritajes” futuros: “Los peritos internacionales, autores de este Dictamen, se ponen a disposición para supervisar las actividades e informes mensuales del Comité de Acopamiento” que supuestamente estaría a cargo de la supervisión y control de los aspectos regionales del agua, descartando así el rol regulador del gobierno (MINAM). Piden que un llamado “Centro de Análisis y Resolución de Conflictos” de una universidad privada sea la encargue de resolver los conflictos del agua, como si no supiéramos que la trasnacional tiene congresistas, funcionarios públicos y ONGs a su servicio.

Sobre las críticas de investigadores independientes al proyecto Conga, al único que mencionan directamente es al hidrogeólogo estadounidense Robert Moran cuyos sólidos comentarios técnicos son incapaces de refutar. Sostienen la más burda hipótesis que “el EIA es un documento complejo de 27,000 páginas cuya lectura es difícil para uno que no sea hispanohablante”. Y sobre las críticas hechas por el suscrito sobre el diseño y la potencial contaminación de metales tóxicos al agua (mercurio, cianuro y plomo) en la conferencia de la UNI del Congreso Científico Internacional (6-1-2012) solo se atinan a cacarear la mentira de la Newmont que no usan cianuro en la explotación y tratamiento del oro (pg. 43).

Lo más repudiable es que en este Dictamen haya sido “consultado” la Newmont como lo confirman los mismos peritos, cuyas posiciones incluyendo todos los cuadros y tablas sean copia y calco de su EIA, sin ningún ligamento al texto e interpretación técnica de los mismos.En conclusión, este peritaje es una estafa al Estado y un insulto a la inteligencia de los peruanos.

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Recibido mediante correo electrónico
Fecha de publicación en El E-cochaski:
Miércoles 25 de abril de 2012

 

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