El E-cochaski

Notas socioambientales del Perú (y allá)

PALOMINO, William | Peritos o topos de la Newmont marzo 1, 2012

19.02.2012. (William Palomino. Autor personal) | El gobierno de Humala informo el 14-01-12 que tres peritos, dos de España y uno de Portugal realizarán el tan esperado “peritaje”. Según el gobierno de turno, este peritaje es “para absolver dudas de la población” y según la población de Cajamarca es “para determinar la factibilidad ambiental de la mina Conga” (www.larepublica.pe/tag/proyecto-conga). El plazo que les otorga el gobierno es de 40 días, entonces su decisión estará lista antes de abril del 2012. Apenas firmaron el contrato, manifestaron que necesitaban datos que no se encontraban en el voluminoso, pero deficiente, Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la Newmont. La información no exista (a no ser que la fabriquen), es necesario sacar muestras representativas del agua subterránea, superficial y suelos después de construir los Wells o pozos, llevarlos a un laboratorio independiente certificado por el Ministerio de Salud, y solo para esa tarea se requiere un mínimo de dos meses. Una vez generado el reporte, un químico especializado en minerales debe evaluar el control de calidad y el control de seguridad (Quality Control/Quality Assurance) de los datos que faltan como se describe abajo; para esas tareas se requiere por lo menos de 2 años de estudio. Una vez concluido el reporte, los “peritos” deben publicar un borrador en el Internet para que esa población “a quienes quieren absolver de dudas” tenga la oportunidad de estudiarlos y emitir su decisión final (no el gobierno sino la población). El gobierno ya lo acepto (una abogada del MEM la aprobó confundiendo los códigos legales del Perú con la Ingeniería Ambiental y la hidrogeología. Los “peritos”, si realmente entienden procesamiento del oro, se darán cuenta de las siguientes deficiencias que he notado en mi evaluación preliminar:

1. El uso de las substancia químicas toxicas (reagents como el cianuro, mercurio y plomo) no están cuantificados en volumen por ano, ni siquiera explica los múltiples productos que se generaran además del oro y el cobre;
2. No han determinado la calidad del agua actual o de vaselina (background levels) de las aguas superficiales, aguas subterráneas, manantiales y riachuelos;
3. En hidrogeología no existen los niveles del agua debajo de la superficie a los cuales se han muestreado (wáter level data), no hay datos sobre las plumas (aquifer test data) ni el numero de plumas; no hay datos ni estudios del desagüe (o dewaterizacion) de las lagunas; no se sabe la dirección de las plumas de agua (información básica de todo estudio hidrológico);
4. En geoquímica, no tienen los análisis específicos de la concentración química de los minerales, de los relaves y desechos y sus principales contaminantes. No existen resultados de los datos estáticos y kineticos que se discute en el EIA y ni si quiera dan sus conclusiones.
5. No existen los resultados de la toxicidad (toxicity testings).
6. La profundidad del tajo de la laguna Perol y la cantidad de tóxicos utilizados y el proceso de su recuperación. Por la cantidad de oro que anticipan y la concentración que se asume, podría llegar hasta medio kilometro causando un daño devastador a la ecología de la zona.

Por lo que se ve en el currículo vitae de los peritos, dos de ellos son profesionales trajinados que frecuentemente sirven como “expertos” de trasnacionales en países pobres donde existen controversias medioambientales. Estos peritos no tienen trascendencia académica (todos profesores adjuntos o temporales y dos “doctores honoris causa”), ninguno ha trabajado como ingeniero o geólogo en una mina. Por ejemplo, el “perito” Carvalho siempre favorece a quien le paga. Por lo menos John Sharp, el geólogo norteamericano que declino a participar por no aceptar las condiciones del si-o-si de la Oficina del Primer Ministro, es profesor en la Universidad de Austin, Texas y podría tener ética y profesionalismo a nivel internacional. La persona que escogió a estos peritos es el primer ministro coronel(r) Oscar Valdez (un ayayero del Grupo Colina) quien desde el inicio está manejando este problema en forma vertical y prepotente amenazando y chantajeando con prisión y “revocatoria de sus cargos” a las autoridades de Cajamarca que con mucha razón se oponen al proyecto. El pone las reglas del dialogo al puro estilo apro-fujimorista o fascista. Otro actor importante en esta controversia es Pulgar Vidal, Ministro del Ambiente, un hombre ligado a la Newmont (aspiró a ser su gerente general) le dijo a Dow Jones Newswires “los peritos tendrán acceso a toda la información que tenemos y basaran su decisión en esta información”. Lo que no entiende Pulgar-Vidal es que esta información o data no existe y para conseguirlo se requiere por lo menos de dos años. Al final de la entrevista Pulgar-Vidal hace una temeraria declaración sobre lo que él llama “sistema de compensación ambiental” del cual manifiesta que “Perú recibirá asesoría de Colombia como implementar este programa”. El modelo colombiano es puramente militar y represivo, ese país tiene el más alto porcentaje de torturas y desapariciones políticas-ambientales donde las “compensaciones” se realizan casi siempre después de balas y masacres. No solo se debe hablar de la necesaria cancelación de este proyecto en términos de los US$4.5 mil millones que podría invertir la Newmont y llevarse una ganancia que puede triplicar esa cantidad. Se debe hablar también del monto estimado a los daños al medio ambiente, la salud de la población y el ecosistema de generaciones futuras de la región Cajamarca que podría superar los US$10 mil millones (considerando los gastos del cierre, post-cierre, acción correctiva y monitoreo de aguas durante casi un siglo). La Newmont agotara el manera y se larga libre de polvo y paja con la complicidad de gobiernos lacayos y vendepatrias.

En mi opinión, la opción imparcial y eficiente de este peritaje para “despejar dudas” era pedir la intervención de los expertos ambientales de la ONU o de la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU. Aun así, científicamente hablando, por estar ubicado entre cuatro (4) “lagunas-impactadas” e hidráulicamente conectadas al ecosistema (cabeza de cuenca), sería más fácil meter un camello en el hueco de una aguja que dar la luz verde al proyecto Conga.

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Recibido mediante correo electrónico
Fecha de publicación en El E-cochaski
Jueves 1 de marzo de 2012

 

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